Preguntas frecuentes

¿Qué es el síndrome del ojo seco?

Es una alteración que se produce en la superficie de la córnea y de la conjuntiva por falta de lágrima o porque ésta es de mala calidad. Como consecuencia, la superficie del ojo no está bien lubricada y causa alteraciones en la secreción lagrimal y palpebral, lo que puede dar origen a molestias oculares (enrojecimiento, picazón, ardor, sensación de cuerpo extraño), problemas visuales y lesiones en la córnea y la conjuntiva.

¿Por qué se produce el ojo seco?

El ojo seco se produce cuando la glándula lagrimal no segrega suficiente lágrima para mantener el ojo lubricado adecuadamente. Las causas más comunes de este fenómeno son:
• La disminución de la secreción debida a la edad es la causa más habitual. Con el envejecimiento se atrofian las células que generan la lágrima de manera constante.
• Cambios hormonales en las mujeres (embarazo, consumo anticonceptivos orales y menopausia).
• Los factores ambientales, especialmente en entornos con mucha evaporación (viento, aires acondicionados, calefacciones, etc.)
• La lectura prolongada, ya que se reduce el parpadeo, la lágrima no se distribuye correctamente y aumenta su evaporación.
• Algunas enfermedades sistémicas (Síndrome de Sjögren, artritis reumatoide, lupus eritematoso, etc.)
• El uso de lentes de contacto.
• Algunos procedimientos quirúrgicos oftálmicos.
• Algunas enfermedades cicatrizantes de la superficie ocular, como conjuntivitis vírica severa.

¿Cuáles son los síntomas más comunes del ojo seco?

El síndrome del ojo seco causa irritación, escozor, enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño o arenilla en la superficie ocular, además de fatiga o pesadez en los párpados o lagrimeo.

¿Cuántas veces parpadeamos?

Los músculos del párpado permiten pestañear unas 20.000 veces al día.

¿Todos los ojos secos son iguales?

No. Según la causa pueden ser distintos cuadros: disminución de la cantidad de lágrimas, aumento de la evaporación de las lágrimas; pero los síntomas son los mismos. Según la severidad del problema, se dividen en cuatro grados de sequedad ocular, siendo el grado 4 el más invalidante.

¿El ojo seco tiene cura?

El ojo seco es una alteración crónica que se produce cuando la superficie del ojo no está bien lubricada por falta de lágrima o porque ésta es de mala calidad, lo que puede dar origen a molestias oculares, problemas visuales y lesiones en la córnea o la conjuntiva. Para evitarlo, se recomienda no exponerse a corrientes de aire y evitar la sequedad y la polución ambiental. En la mayoría de casos no se puede tratar directamente la causa del ojo seco y es necesario realizar un tratamiento sustitutivo con lágrimas artificiales o pomadas lubricantes que ayudan a controlar la sequedad y la irritación. Si con este tratamiento no disminuyen los síntomas, existe la opción de preservar las lágrimas de la persona afectada, mediante el bloqueo de los conductos lagrimales, insertando un minúsculo tapón que evita el drenaje rápido de las lágrimas y permite conservar la hidratación ocular y proteger el ojo. Los pacientes con ojo seco más severo pueden requerir otros tratamientos adicionales que deberá valorar el oftalmólogo.

¿Es cierto que en la mujer en la menopausia tiene más riesgo de desarrollar problemas de visión?

La menopausia constituye un factor de riesgo en la aparición o acentuación de determinados problemas visuales. La razón son los cambios hormonales que se producen en este período, ya que las superficies de la córnea y la conjuntiva del ojo contienen receptores de hormonas sexuales que, al ver alterada su cantidad, modifican la cantidad y la calidad de la película lagrimal. Por ello, una de las patologías más comunes entre las mujeres mayores de 50 años es el ojo seco, caracterizado por la irritación, el escozor, el enrojecimiento y la sensación de arenilla a causa de una mala lubricación ocular.
Las alteraciones en los niveles de hormonas son habituales en esta etapa y no deben ser motivo de preocupación, aunque es básico prestar especial atención a cualquier cambio en la visión y realizar revisiones oftalmológicas periódicas para controlar su evolución.

¿Qué papel juegan las lágrimas  artificiales en el tratamiento del ojo seco?

Las lágrimas artificiales son lubricantes, generalmente en forma de gotas, cuyo propósito es tratar la sequedad y la irritación ocular. Son tratamientos de primera elección en el ojo seco. Existen diversos compuestos y numerosas marcas. Ninguno es capaz, hasta la fecha, de sustituir a nuestra película lagrimal natural ya que ésta última posee unas cualidades particulares difíciles de imitar.
El uso de lágrimas artificiales suele ser suficiente en síndromes de ojo seco leves o moderados; inicialmente se tienen que administrar a menudo y posteriormente se tiene que espaciar la administración. En el caso de que haya síndromes de ojo seco graves se recomienda el uso de colirios sin conservantes y de pomadas por la noche.

¿Mejor monodosis o multidosis?

Las presentaciones en monodosis no contienen conservantes pero el precio es superior a las multidosis. Hoy por hoy, existen en el mercado lubricantes en envase multidosis que no contienen conservantes ni fosfatos y son más económicos y más respetuosos con el medio ambiente. Los conservantes pueden actuar como tensioactivos u oxidantes. El más utilizado es el  cloruro de benzalconio; hay que tener en cuenta que colorea las lentes de contacto. Por otra parte algunos preparados contienen alcohol polivinílico con un contenido alto de fosfatos que también puede erosionar la córnea, ya que se forman depósitos insolubles de fosfato cálcico.