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La lectura en dispositivos electrónicos puede provocar sequedad ocular

27 enero, 2015

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Los hábitos de lectura están cambiando a gran velocidad: tabletas, portátiles, e-books, teléfonos inteligentes… Las pantallas se han generalizado y éstas tienden a aumentar el cansancio visual que se produce tras horas de intensa lectura.

Las pantallas suelen situarse a mayor distancia de los ojos que los libros y son una fuente directa de luz. Estos dos factores incrementan el cansancio visual. Los e-books son los únicos dispositivos electrónicos que no tienen sus pantallas retroiluminadas, utilizan tinta electrónica, es decir, éstas deben ser iluminadas desde fuera como con el papel.

Sea como sea, cualquier tipo de lectura provoca fatiga y sequedad ocular (picor, escozor, ojos rojos, quemazón, necesidad de frotarse los ojos, mareos, molestias en la nuca, etc.). Es imprescindible hacer descansos regulares y tener en cuenta una serie de consejos, que os harán la lectura más placentera.

Nuestros consejos para una plácida lectura electrónica son los siguientes:

  1. Hacer pausas cada cierto tiempo. Es recomendable un mínimo de cinco minutos de descanso por cada hora de lectura.
  2. Descansar los músculos oculares, alternando la visión entre un objeto cercano y otro lejano cada veinte minutos.
  3. Parpadear frecuentemente. A veces, debido a la concentración, parpadeamos menos de lo normal.
  4. Ajustar el brillo y el contraste de la pantalla, que dependen de la luz ambiental. Es importante una buena iluminación ambiental para poder reducir el brillo de la pantalla.
  5. La pantalla del ordenador debe situarse a unos 60 cm de distancia y a un nivel un poco por debajo de los ojos. En el caso del e-book, este debe situarse a unos 35-40 cm de los ojos.
  6. Ajustar el tamaño de la letra.
  7. No utilizar estos medios electrónicos cuando se está muy cansado.
  8. No olvidarse de realizar revisiones anuales con un oftalmólogo u optometristra.